jueves, 14 de enero de 2010

Mensaje del Rey Juan Carlos I en la noche del 23-24 de febrero de 1981


Al dirigirme a todos los españoles con brevedad y concisión en las circunstancias extraordinarias que en estos momentos estamos viviendo, pido a todos la mayor serenidad y confianza y les hago saber que he cursado a los Capitanes Generales de las regiones militares, zonas marítimas y regiones aéreas la orden siguiente: Ante la situación creada por los sucesos desarrollados en el palacio del Congreso, y para evitar cualquier posible confusión, confirmo que he ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes del Estado Mayor que tomen las medidas necesarias para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente.
Cualquier medida de carácter militar que, en su caso, hubiera de tomarse deberá contar con la aprobación de la Junta de Jefes del Estado Mayor.
La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la Patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum.


SE TRATA DE QUE HAGAS UN RESUMEN CLARO Y PRECISO DE TUS CONOCIMIENTOS SOBRE EL MISMO. PIENSA QUE SOLO TIENES DOS FOLIOS PARA REALIZAR TODA LA PRUEBA... HAZ UN ESQUEMA PREVIO, EN CINCO MINUTOS, EN DONDE RECOJAS LAS IDEAS PRINCIPALES DEL TEMA, PARA EVITAR OLVIDOS

1. Clasifique el texto, explicando: tipo de texto, circunstancias concretas en las que fue escrito, destino y propósitos por los que se escribió.
Se trata del mensaje leído en TVE por el rey Juan Carlos I la noche del 23-24 de febrero, tras el intento de golpe de Estado del teniente coronel Antonio Tejero. Es una fuente primaria, un texto de carácter político y público, destinado a todos los españoles. El autor es D. Juan Carlos de Borbón, hijo del infante D. Juan de Borbón y nieto de Alfonso XIII. D. Juan, heredero de los derechos dinásticos de su padre, no logró que Franco le devolviera el trono; en 1948 consintió que su hijo Juan Carlos fuera educado en España bajo la tutela de Franco a cambio de que éste le nombrara en 1969 sucesor en la Jefatura del Estado, tras jurar el príncipe ante las Cortes y acatar las Leyes del Movimiento Nacional. Así se establecía una nueva monarquía franquista y Franco pudo decir que todo quedaría "atado y bien atado" tras su muerte. Juan Carlos I fue proclamado rey de España el 22 de noviembre de 1975, al morir el dictador. La oposición política republicana lo recibió con desconfianza, pero el rey pretendía desmantelar paulatinamente la dictadura, utilizando los cauces legales de la misma para alcanzar la democracia en España, apoyado en Adolfo Suárez, y con el consenso de la oposición. Las reformas condujeron al restablecimiento de la democracia tras las elecciones de junio de 1977. Pero molestaban profundamente a los sectores de ultraderecha, que protagonizaban acciones violentas y manifestaciones para producir una involución, reclamando la intervención del ejército. Por otro lado, los terroristas de extrema izquierda atacaban sobre todo a militares, buscando provocar su respuesta violenta.
El 23 de febrero de 1981 se produjo un intento de golpe de Estado del teniente coronel de la Guardia Civil, Tejero. La falta de apoyo al golpe de Estado por parte de los altos mandos militares y la firme postura en contra del rey, frustró la operación. En este contexto hay que encuadrar el mensaje del rey, cuyo propósito es calmar a la opinión pública española asustada ante el golpe, asegurándoles que él no lo apoya y que no peligra la reciente democracia.
2. Ideas que aparecen en el texto y resumen.
El rey, vestido de uniforme de capitán general, a la una y catorce minutos de la madrugada, se dirigió por TVE a todos los españoles para pedir serenidad "en las circunstancias extraordinarias que estamos viviendo....por los sucesos desarrollados en el palacio del Congreso". Se refería al intento de golpe de estado por parte de un grupo de guardias civiles, dirigidos por el teniente coronel Antonio Tejero, que irrumpieron a las seis y veinte de la tarde en el Congreso de los Diputados durante la votación de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo, de UCD, como presidente del gobierno, tras la dimisión de Adolfo Suárez el 29 de enero. Tejero, pistola en mano, desde la tribuna de oradores, gritó "Todos al suelo" y obligó a agacharse a los parlamentarios que fueron secuestrados durante diecisiete horas y media. En la III Región Militar (Valencia), el general Jaime Milans del Boch declaró el estado de guerra y sacó los tanques a la calle. Participó en la operación el general Alfonso Armada, antiguo preceptor del rey, que confiaba en lograr la aceptación de éste y ser nombrado presidente del gobierno. También estaban implicados mandos de la División Acorazada Brunete, que debían tomar Madrid y algún civil. Los españoles, aterrorizados, pudieron seguir en directo por TVE y radio, los acontecimientos.
Tejero era un militar de ultraderecha que ya había protagonizado un complot golpista desarticulado en noviembre de 1978, la llamada Operación Galaxia . Un sector del ejército, vinculado ideológica y sentimentalmente al franquismo, estaba muy molesto con las reformas que había emprendido el gobierno de Adolfo Suárez, con el beneplácito real. Algunos habían comenzado a conspirar desde el día mismo en que fue proclamado Rey don Juan Carlos; no les gustó el mensaje real en que hacía un llamamiento a la concordia entre los españoles y manifestaba su deseo de cambios políticos, lo consideraron una traición a Franco. Las presiones de la extrema derecha para que realizaran un nuevo "alzamiento nacional" como en 1936 y los ataques terroristas de extrema izquierda provocaban gran tensión en el ejército. Muchos aceptaron por disciplina las reformas. La legalización del Partido Comunista de España, el 9 de abril de 1977, hizo estallar la tensión y fue la causa próxima del intento de golpe planificado por Tejero. Decidieron aprovechar la sesión de investidura en el Congreso de los Diputados del nuevo presidente de gobierno, Calvo Sotelo. Los golpistas del 23 F habían previsto que otras capitanías generales se sumaran a su acción anticonstitucional, mal organizada por otra parte. De ahí la importancia de la actuación de don Juan Carlos, que consiguió parar el golpe de estado; primero, a través de llamadas telefónicas con los principales implicados y por último, con el mensaje televisado, en que el rey ordenaba a las autoridades civiles y militares que mantuvieran el orden constitucional y la legalidad vigente, manifestando claramente que no autorizaba el golpe y evitando que los jefes militares indecisos se sumaran al mismo. La Corona aparecía como "símbolo de la permanencia y unidad de la patria". Las palabras del rey devolvieron la alegría y la tranquilidad a los españoles. Don Juan Carlos ganó ese día la legitimidad democrática que le faltaba, con una actuación muy diferente a la de su abuelo, Alfonso XII, ante el golpe de Estado de Primo de Rivera.
En Valencia, a las cuatro de la mañana el general Milans del Bosch ordenó a las tropas regresar a los cuarteles. Tejero, presionado, puso fin al secuestro a las doce de la mañana. Tras el fracaso del golpe, en las principales ciudades españoles se celebraron multitudinarias manifestaciones en apoyo de la democracia. Más tarde tuvo lugar un consejo de guerra entre febrero y junio de 1982 contra los principales implicados en la intentona del golpe militar. Las penas fueron muy leves y el gobierno recurrió contra la sentencia. El Tribunal Supremo aumentó las penas.

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